Muestra Actual

EX LIBRIS

 

En el año 1998, se realizó una exposición de ex libris de artistas provenientes de todo el mundo en
el Palais de Glace recordando el quincuagésimo aniversario de la creación del Estado de Israel.
En el año que celebramos el 50 del aniversario de la creación del Museo Judío de Buenos Aires
presentamos las obras de esa memorable exposición, provenientes de la colección Roth.
Ex Libris proviene del latin y significa “De entre libros de…” Son pequeñas obras de arte en
papel cuyo lado mayor no debe superar los 13 cm para que se puedan utilizar en cualquier libro.
Dentro del diseño debe aparecer la leyenda ex libris y el nombre o iniciales de la persona o
institución al cual pertenece el libro y también reflejar la personalidad de su dueño o temática de
la biblioteca. Cualquier técnica de impresión es válida siempre y cuando las reproducciones
sean idénticas. En caso de que se utilicen estampas, estas deben de estar firmadas y
numeradas por su autor (al igual que un grabado).
El primer registro que se tiene de un ex libris data del siglo XV de la era común cuando el
faraón egipcio Amenhotep III mandó fabricar una placa esmaltada de barro cocido para
poder marcar diferentes estuches que contenían papiros de su biblioteca personal.
Esta práctica tan interesante iniciada siglos atrás nos habla de identidad y de símbolo, de
pertenencia y de derecho. Muchos artistas atesoran en su cuerpo de obra esta especialidad
relacionada con la hermenéutica, la heráldica y la orfebrería. Es casi una evocación de los retratos
de aparato en los cuales brillaban los atributos del retratado con sus significancias y galardones,
los instrumentos asociados a su profesión o sus preferencias y saberes. El uso masivo de los ex
libris se popularizó gracias a la invención de la imprenta y a las diferentes técnicas de
estampación y grabado que permitían hacer varias copias idénticas de un solo original.
A lo largo del tiempo las técnicas de reproducción han ido cambiando de la mano de los
avances tecnológicos aunque siguen siendo bastante populares técnicas de grabado como
la xilografía o litografía.
Los invitamos a disfrutar de este “petit art” casi olvidado que como pieza de resistencia en este
mundo virtual nos recuerda el valor de la bibliotecas y procedencia de los libros, legitimando su
origen y manteniendo vigente una tradición exquisita.

Liliana Olmeda de Flugelman
Curadora Museo Judío de Buenos Aires